Mr Jhovin obliga a su perra latina a follar duro
"¡Ponte en cuatro patas ya!" ordené yo a la latina flaca que esperaba de rodillas. La agarré del pelo y la empujé contra la cama mientras mi polla gruesa entraba de golpe en su coño estrecho y ya empapado. Ella gimió bajito pero obedeció sin rechistar, arqueando la espalda para que la follase más hondo en perrito durante varios minutos seguidos. Cambiamos a vaquera y la obligué a subir y bajar sobre mi verga sin parar, controlando cada movimiento con las manos en su cintura delgada mientras le recordaba que solo podía correrse cuando yo lo permitiera. El ritmo subió y ella empezó a suplicar permiso con la voz rota, el coño apretándome con cada embestida mientras el sudor le corría por la espalda. En más de 10 minutos de escena la mantuve al borde, negándole el orgasmo hasta que suplicara de verdad y prometiera ser mi puta sumisa. Finalmente le di la orden y me corrí entero dentro de su coño, llenándolo hasta que el semen empezó a escaparse por los bordes. Ella se quedó temblando sobre mí, con las piernas flojas y la mirada perdida, incapaz de moverse después de haber obedecido cada orden.