Renee Richards se deja follar por su compañero de baile
Empujando mi polla entera de golpe en el coño perforado de Renee Richards dentro del estudio de baile mientras aguzábamos los oídos por si entraba alguien de improviso. Sentí cómo su cuerpo se tensaba al oír pasos lejanos en el pasillo y sus gemidos quedaban ahogados contra mi hombro para no delatarnos. Le abrí las piernas aún con las medias de red puestas y le lamí el clítoris brillante mientras ella sujetaba mi cabeza sin soltarme por miedo a que nos pillaran. Me incorporé y la penetré en posición de perrito contra el espejo para vigilar la puerta por el reflejo, oyendo su respiración entrecortada cada vez que mis caderas chocaban contra su culo redondo. Cambiamos a misionero sobre la colchoneta y ella me montó luego a la inversa moviendo las caderas con desesperación mientras yo le chupaba las tetas y le mordía el cuello para que no gritara. En más de quince minutos de escena la hice correrse dos veces seguidas tragándose mi polla hasta el fondo de la garganta cada vez que parábamos para escuchar mejor. Su coño chorreaba sobre mis bolas y yo seguí follándola sin parar hasta que eyaculé en su boca abierta y ella se lo tragó todo mirándome con los ojos vidriosos. Al final Renee Richards solo pensaba en repetir la próxima clase sin que su pareja se enterara nunca de lo que hacíamos a escondidas.