Richard Mann le parte el culo a Rebel Rhyder con su verga monstruosa
Mi polla ya estaba dura como piedra cuando la vi arrodillada en el sofá, el culo apretado temblando mientras me miraba con esos ojos de puta hambrienta. Sabía que su marido podía volver en cualquier momento, pero eso solo la ponía más mojada, gimiendo bajito para que nadie escuchara. Le metí los dedos primero, sintiendo cómo su agujero se abría como una flor, luego le clavé la lengua hasta el fondo mientras ella se agarraba a los cojines. Cuando por fin le empotré la verga entera de golpe, el sonido de su culo chupando mi polla me volvió loco. La embestí contra la pared, sintiendo cómo su cuerpo se sacudía con cada estocada, sus tetas grandes rebotando mientras intentaba ahogar los gemidos. Le di la vuelta y le metí la polla hasta las pelotas, sintiendo cómo su culo se cerraba alrededor de mi verga como un tornillo. Cuando le corrí en el culo, ella gritó y se mordió el labio, pero no pude parar, seguía bombeando hasta que mi leche le rebosó por los muslos. Justo entonces escuché la llave en la puerta...