Riley Evans se deja empotrar tras una ducha caliente con Talon Valenti
Mojada y temblando, Riley Evans se agarra las tetas mientras Talon Valenti la empuja contra la pared del baño. La tensión entre ellos ha sido insoportable desde hace días, con miradas robadas y roces "accidentales" que los dejaron al borde. Ahora, con el pelo aún goteando agua, ella se arrodilla y le chupa la polla con ganas, sintiendo cómo él gruñe al tocarle la garganta. Talon la levanta de golpe y la sienta en el lavabo, abriéndole las piernas para meterle los dedos en el coño ya chorreante. La penetra de una estocada, haciendo que ella grite y se agarre a sus hombros, las uñas marcándole la espalda. Él la embiste contra el espejo, el choque de sus cuerpos ahogando los gemidos de Riley, que siente cada centímetro de esa verga dura hasta el fondo. Talon la gira y la dobla sobre el lavabo, metiéndosela por atrás mientras le agarra el pelo mojado. Riley no puede evitar gemir más fuerte, el sonido de la carne chocando contra su culo resonando en el baño. Talon la levanta de nuevo, esta vez contra la pared, y la empala una y otra vez, sintiendo cómo su coño se aprieta alrededor de su polla. Cuando por fin se corre dentro de ella, Riley siente el calor inundándola mientras piensa que esto es solo el principio de lo que le espera.