Sarablond obedece a su hijastro por el alquiler de la casa
"Súplica permiso para correrte ahora", le ordenó Polla Dura mientras sujetaba el control remoto del juguete que vibraba dentro de ella. En esta escena de más de 14 minutos de duración vas a ver cómo Sarablond se arrodilla frente a su hijastro y acepta cada instrucción sin discutir porque necesita quedarse en la casa. El joven la obliga a abrir las piernas sobre el sofá del gimnasio casero y le introduce el dildo de silicona en el coño mientras le recuerda que ella es solo la madrastra sumisa que debe obedecer para pagar la renta. Sarablond gime bajito al principio pero pronto suplica en voz alta que le permita follar con la polla real en vez del juguete. Polla Dura la hace esperar de pie contra la pared con el culo en pompa y el dildo todavía encendido hasta que ella promete hacer todo lo que él mande. Cuando por fin le mete la polla entera de golpe Sarablond suelta un gemido largo y se aferra al borde del mueble porque la sensación de estar controlada la excita más que nada. El hijastro alterna embestidas profundas con órdenes secas de que ella repita en voz alta lo puta que se siente por intercambiar su vagina por el alquiler. Sarablond mueve las caderas siguiendo el ritmo que él marca y pide permiso cada vez que siente que va a correrse. Al final del encuentro ella se queda quieta con la polla todavía dentro mientras piensa que la humillación de tener que rogar por cada orgasmo es lo que más la hace mojarse.