El walas se monta al tod we con su polla dura
El walas no aguantó más y se lanzó sobre el tod we, que ya tenía el culo listo para recibir esa verga gruesa y caliente. Le bajó los pantalones de un tirón y le metió los dedos para abrirle bien el ojete, sintiendo cómo el otro gemía fuerte al sentirlo tan profundo. El tod we se mordía los labios mientras el walas le clavaba la polla hasta el fondo, embistiendo con fuerza y haciendo que el culo se le pusiera rojo de tanto follar. El sonido de los cuerpos chocando llenaba el aire, y el tod we no podía evitar gritar cada vez que el walas le daba una embestida más fuerte. La polla del walas estaba tan dura que parecía que iba a reventar, y el tod we no paraba de mover las caderas para sentirla más adentro. El sudor les caía por la espalda mientras el walas le agarraba las nalgas con fuerza, apretándolas contra su cuerpo para penetrarlo mejor. El tod we ya no aguantaba más y le rogaba que se corriera dentro, pero el walas quería alargarlo un poco más, disfrutando de cómo el culo del tod we se ajustaba perfecto a su verga. Al final, el walas no pudo resistirse y se vació entero dentro del tod we, sintiendo cómo su leche caliente llenaba el culo de su amante. El tod we se quedó temblando, con la polla aún dura y el culo palpitando de placer, mientras el walas se reía satisfecho de haberlo dejado tan bien follado.