Karina Mello se dejó embarazar por el culo de su padrastro
Llevaba semanas sintiendo esa tensión en el aire, miradas robadas en la cocina, roces 'accidentales' en el pasillo, hasta que una noche ya no pude más. Mi padrastro, Leo Ogro, entró al cuarto con esa polla gruesa que me volvía loca, y yo ya tenía el culo lubricado de anticipación. Me arrodillé frente a él, le bajé los pantalones y empecé a chuparle la verga con desesperación, sintiendo cómo se ponía más dura entre mis labios. Él me agarró del pelo y me empujó hacia la cama, donde me abrió las nalgas con sus manos grandes y me metió el dedo primero, haciendo que gimiera fuerte. Cuando por fin me empotró el culo con esa polla gruesa, sentí cada centímetro entrando hasta que las caderas chocaron contra mi carne. Me corría por dentro mientras él me embestía sin parar, llenándome con su leche caliente hasta que me dejó temblando. Al terminar, vi su semen escurriéndose por mis muslos, mezclado con mi propia humedad. La marca de sus dedos aún ardía en mi piel cuando me levanté, con el culo bien abierto y la prueba de lo que habíamos hecho goteando en el suelo.