Mi esposa desi me desafía a romperle el coño con mi polla enorme
La casa olía a sudor y lujuria cuando me arrastró al cuarto, su culo prieto temblando bajo la tela del sari que apenas cubría sus curvas. Yo sabía que Priya solo se ponía así cuando quería que le partiera el coño a lo bestia, pero esta vez fue diferente: me miró con esa sonrisa de puta que conoce y me dijo 'A ver si puedes hacerme gritar como a Desislimgirl'. El reto estaba lanzado, y mi polla ya goteaba imaginando cómo su coño apretado iba a llorar cuando la empotrara contra la pared. Empezó chupándome con esos labios carnosos, gimiendo como si le doliera, pero yo le agarré el pelo y le metí la polla hasta que le saltaron las lágrimas. 'Más duro', gruñó, y entonces la tiré en la cama, abriéndole las piernas hasta que el coño se le abrió como una flor mojada. Cada embestida hacía que su cuerpo rebotara, los pechos saltando mientras yo le clavaba la polla hasta que las caderas chocaban contra su carne. Cuando por fin le solté la corrida en el vientre, ella solo rió y me dijo 'La próxima vez quiero que me rompas el culo igual de salvaje'.