Verificación caliente con mi polla dura y tu coño mojado
La habitación está en penumbra, solo la luz de la lámpara ilumina tu cuerpo desnudo sobre la cama mientras te agarras la polla dura, sintiendo cómo late entre tus dedos. Te acercas a ella, que está temblando de anticipación, y notas cómo su coño ya está mojado antes de tocarla. Cuando la penetras de una estocada, sientes cómo su cuerpo se arquea de placer y sus uñas se clavan en tu espalda. Pero lo que no esperabas era descubrir que su coño es más estrecho de lo que imaginabas, y cada embestida te hace gemir más fuerte. Ella te mira con los ojos vidriosos, sorprendida por lo bien que encaja tu verga en su interior, y te pide que no pares. Sientes cómo sus paredes vaginales se contraen alrededor de tu polla, apretándote como si no quisieran soltarte. De repente, ella grita más fuerte de lo normal, y te das cuenta de que está a punto de correrse. Aceleras el ritmo, embistiendo con más fuerza hasta que su cuerpo se tensa y su coño se aprieta alrededor de tu verga, haciéndote perder el control. Sientes cómo tu leche caliente llena su interior mientras ella gime sin parar, y en ese momento, todo se vuelve blanco.