Verónica Rodríguez se deja romper el coño como venganza
No te perdiste el brillo de envidia en sus ojos cuando vió a Anthony Rosano empotrándola contra la pared, sus uñas marcaron tu espalda mientras le susurraba lo que ese otro tipo no supo hacerle, pero ahora tú sí puedes, la subes al sofá y le abres las piernas para que veas cómo su coño chorreaba de rabia y morbo, la polla te late contra su entrada antes de hundirte de una estocada y sentir cómo se aprieta alrededor de tu verga, los gemidos de Verónica son música para tus oídos cuando te la chupas mientras rebotas entre sus tetas, te agarra del pelo para que la mires a los ojos y le digas que nadie la folla como tú, en más de 19 minutos la pones en cuatro patas y le das con todo hasta que el jamón se le pone rojo de tu ritmo, le chupas el clítoris hasta que se corre en tu boca antes de llenarle el útero con tu leche, la camisa de Verónica quedó tirada en el suelo con una mancha tuya que ella nunca borrará.