Chloe Rose se deja tocar por su hermanastro en la playa
El sonido de las olas rompiendo contra la orilla se mezclaba con los gemidos ahogados de Chloe mientras mis dedos se hundían en su coño mojado. Ella se retorcía bajo mi tacto, sus muslos temblando cada vez que rozaba su clítoris hinchado. Sabía que en cualquier momento alguien podía pasar por el camino de arena y vernos, pero eso solo la ponía más caliente. Mis dedos se movían más rápido, entrando y saliendo de su coño apretado mientras ella mordía su labio para no gritar. El riesgo de que nos descubrieran la excitaba tanto que su jugo empezó a chorrear por mis nudillos. Conor Coxxx no perdió tiempo y se arrodilló para chuparle el coño, su lengua trazando círculos alrededor de su clítoris mientras ella agarraba mi pelo con fuerza. El sol ardiente sobre nuestra piel desnuda solo aumentaba el calor entre nosotros. Chloe se subió encima de mí en posición de vaquera, empalándose en mi polla dura de una estocada, sus tetas rebotando con cada movimiento. Sus gemidos se volvían más fuertes, pero ella se tapaba la boca con la mano, consciente de que alguien podría escucharnos. Mis caderas chocaban contra las suyas, penetrándola hasta que sus paredes vaginales se apretaban alrededor de mi verga. El sonido de las olas ya no era lo único que escuchábamos, sus gemidos ahogados y los chasquidos de nuestros cuerpos chocando llenaban el aire. Cuando por fin me corrí dentro de ella, Chloe susurró: 'No pares, quiero sentir cómo me llenas'