Esclavo sumiso devorado por dos amos brutales - AUDIO
La habitación huele a sudor y cuero, el aire cargado con el peso de lo prohibido mientras te arrodillas entre ellos, sabiendo que esto está mal pero incapaz de parar. Sientes cómo el látigo de uno de los amos roza tu espalda desnuda, marcando tu piel con líneas rojas que arden, mientras Szandor te agarra del pelo y te obliga a mirar sus pollas duras, brillantes de saliva y pre-cum. Te humillas, lamiendo cada gota que escapa, sintiendo el gusto salado en tu lengua mientras ellos se ríen de tu desesperación. Uno te empuja hacia abajo, metiendo su verga hasta las pelotas en tu garganta, ahogándote con cada embestida mientras el otro te azota el culo, dejándote marcas que laten con cada golpe. Te corrige cuando te atragantas, ordenándote que tragues todo, que no desperdicies ni una gota. Sientes cómo el semen caliente te llena la boca, espeso y amargo, mientras te obligan a limpiar el suelo con la lengua, recogiendo cada resto como el perrito obediente que eres. Cuando por fin te sueltan, uno de ellos se inclina y susurra: '¿Ves? Sabía que eras un cerdo que no merece otra cosa.', y tú solo puedes gemir, sabiendo que volverás por más.