Kelly Taylor se deja empotrar en el culo con medias de red
El crujido de las medias de red al estirarse contra sus muslos es el primer sonido que rompe el silencio de la habitación. Kelly Taylor ya está de rodillas en la cama, el culo en pompa y los tacones bien altos, retando a su amante con una sonrisa pícara. '¿Crees que puedes manejar esto?' le susurra, moviendo las caderas de un lado a otro. El negro no necesita más invitación: agarra su polla gruesa y la frota contra el agujero apretado de Kelly, sintiendo cómo el calor lo envuelve. 'Vamos, métela entera de golpe', gime Kelly, arqueando la espalda para ofrecer más. La primera embestida es seca, un choque de carne contra carne que hace temblar la cama. Kelly grita, pero no de dolor, sino de placer, mientras el tipo la penetra hasta las pelotas, sus dedos clavándose en las nalgas firmes. 'Más duro', exige, y el negro obedece, embistiendo con fuerza, haciendo que los tacones de Kelly resbalen en las sábanas. El sonido de los cuerpos chocando se mezcla con los gemidos ahogados, el sudor que brilla en la piel y el olor a sexo que llena el aire. Kelly siente cada centímetro de esa verga gruesa dentro de su culo, cómo lo estira, cómo lo llena, cómo lo hace suyo. 'No pares', suplica, aunque sabe que no lo hará. El tipo la agarra del pelo, tirando hacia atrás mientras sigue embistiéndola, marcando el ritmo con gruñidos profundos. Kelly Taylor siente el placer crecer, el calor subir, y cuando el negro se corre dentro de ella, con un gemido ronco, ella piensa que esta es la mejor revancha que ha tenido en mucho tiempo.