Belinha y Elisa no pueden resistirse a la verga gigante de NegoRubi
Belinha sabía que esto estaba mal, pero cuando te vio a NegoRubi con esa polla descomunal, no pudo evitar mojarse. Elisa, tan traviesa como siempre, ya te estaba chupando las pelotas mientras tú sujetabas a Belinha contra la pared. Sientes los dedos de Belinha clavándose en tus hombros cuando la embistes de una sola estocada, llenando ese culo apretado hasta que grita tu nombre. Su coño no aguanta más y gime como una puta en celo, mientras Elisa te mira con esos ojos verdes que te hacen perder el control. La volteas y le arrancas el top, dejando sus tetas rebotar con cada embestida. Belinha te suplica que le des más duro, que la llenes entera, mientras Elisa se masturba a tu lado. Sabes que esto es sucio, que no deberías, pero la culpa solo excita más. Cuando por fin te corres dentro de Belinha, ella se queda temblando, mordiéndose el labio inferior. No puede creer que hayan hecho esto, pero en el fondo, solo quiere más.